Infección respiratoria: consulta común en Atención Primaria
Cuando se produce una inflamación de las vías respiratorias, sea por infección o por daño directo de agentes irritantes, la cantidad de secreciones se incrementa y la expulsión al exterior es más evidente para el paciente.
La causa más común de expectoración es la infección del tracto respiratorio bajo. Casi un 20% de las consultas en atención primaria tienen que ver con una infección respiratoria. La mayoría de estas infecciones son autolimitadas y no revistiendo gravedad en general.
Cuando existe expectoración, lo más probable es que se trate de una infección del tracto respiratorio inferior. Abarca desde la bronquitis crónica, la neumonía y las reagudizaciones de la EPOC.
Neumonías
En las neumonías el agente causal suele ser bacteriano, por lo que requiere el uso de antibiótico. Igualmente ocurre en las reagudizaciones de la EPOC por la especial condición del paciente.
Bronquitis agudas
El 90% de las bronquitis agudas son de origen vírico, por lo que no se recomienda el uso indiscriminado de antibiótico. Bien al contrario. El uso de estos fármacos puede comportar un mayor riesgo de efectos secundarios, a parte, de por supuesto, un aumento del coste del tratamiento. Por otra parte, el problema de la resistencia a antibióticos cada vez es más preocupante. Ya son numerosas las muertes a nivel mundial por infecciones resistentes a antibióticos. Las investigaciones sobre nuevas moléculas antimicrobianas son escasas por lo que no se espera, en breve, que dispongamos de antibióticos nuevos. Siendo esta la situación parece más sensato reservar los disponibles en la actualidad para las patologías en las que realmente sean eficaces.
Bronquitis
La bronquitis aguda es una patología autolimitada, que suele resolverse en unas 3 o 4 semanas. La incidencia es de un 4.4% de casos al año. Es más frecuente en las mujeres que en los hombres y en épocas de frío. La sintomatología habitual es tos, broncospasmo, síntomas generales (fiebre, malestar) y expectoración.
El esputo suele ser amarillo o amarillo-verdoso. La tos con flema verde no indica que la infección sea vírica o bacteriana. Lo que indica, simplemente, es que existe una infección, sin que dé ninguna pista sobre el tipo de agente causal.
Coloraciones de los esputos
Otras coloraciones de esputos sí pueden dar una pista sobre la naturaleza de la patología y ayudar el diagnóstico diferencial.
Los esputos o flemas pueden presentar los siguientes colores:
¿ Y la tos con flema verde?
Indica que hay una infección y que el sistema inmunológico está actuando. La mucosidad verde no indica necesidad de antibiótico puesto que no implica que la infección sea bacteriana. La mayor parte de las sinusitis, amigdalitis y bronquitis son de origen vírico y es muy común que en estas, especialmente en la bronquitis, exista expectoración verde.
Por lo tanto, la tos con flema verde no implica, en absoluto, la necesidad de antibiótico. Y es que se da con mucha frecuencia en patologías de origen vírico como la bronquitis crónica o los catarros de vías altas respiratorias.
Tratamiento de las infecciones víricas de vías respiratorias
Las infecciones víricas de vías respiratorias se tratan habitualmente de manera sintomática, controlando la fiebre y el malestar. Cuando la tos es productiva, no están indicados los antitusígenos, pues la tos es en este caso un mecanismo de defensa que pretende la eliminación de la mucosidad acumulada. Sí se pueden utilizar mucolíticos y también broncodilatadores cuando existe broncospasmo.
Otros tratamientos de origen natural
Algunos principios activos de origen natural pueden ser de utilidad. En este caso podemos hablar del extracto seco de hedera helix (hiedra). Los principios activos de la hedera helix se encuentran principalmente en sus hojas y son, químicamente hablando, del grupo de las saponinas. En concreto, se pueden extraer tres saponinas diferentes: la hederagenina, la α-hederina y el hederacósido C.
De estos tres principios activos, el principal responsable de las acciones en el árbol bronquial, es la α-hederina. La hederagenina no actúa sobre la fisiología pulmonar y el hederacósido C carece de actividad directa sobre el bronquio. Sin embargo, es importante porque actúa como un precursor de α-hederina.
Más sobre la α-hederina
La acción farmacológica de la α-hederina tiene que ver con su acción sobre los receptores β adrenérgicos. Estos receptores tienen como ligando a la noradrenalina. Al unirse receptor y ligando, se activa la vía del AMPc. Esto produce la relajación del músculo liso bronquial, lo que conlleva un efecto broncodilatador. Además, la activación de los receptores β adrenérgicos incrementa la producción de surfactante por parte de la mucosa bronquial, lo que favorece la fluidificación de las secreciones. Tras la interacción receptor-ligando, el complejo queda en forma inactiva y se produce una internalización del receptor.
Se ha demostrado que la administración de α-hederina inhibe el proceso de internalización. Esto lleva a la presencia en el epitelio bronquial de un mayor número de receptores β2 adrenérgicos activados.
Por lo tanto, la acción farmacológica de la hedera helix, gracias a su interacción con los repectores β2 adrenérgicos, es doble:
La disminución de la densidad y la viscosidad del moco, así como el efecto espasmolítico en el bronquio, permite controlar el síntoma de la tos cuando el paciente presenta tos productiva. En base a estas propiedades de la hiedra, se estableció que su uso está indicado en afecciones respiratorias que cursen con tos productiva.