En aquel entonces solo había en Algemesí tres farmacias: la de Fernando Camós (en la Calle Valencia, 7), la de Vicente Segura (en la calle Montaña 8, cercana a la Plaza) y la de Juan Giner (en la Plaza Mayor, esquina calle S. Diego, Figueres). Ese año, Daniel Moneva Sánchez (1897-1977) aperturó una cuarta farmacia en el número 11 de la Plaza Mayor, llamada entonces Plaza de la República, esquina a la calle del Molino.

Daniel Moneva Sánchez (1932-1935)

Pastillero de la farmacia

Primera ubicación de la Farmacia
Este farmacéutico era natural de Villafeliche (Zaragoza) y tras estudiar en Barcelona y Madrid, se licenció en 1923 en Madrid comenzando su actividad como farmacéutico en Mazaleón (Teruel). Posteriormente pasó a Poliñá del Júcar ejerciendo allí durante los años 1926-1932. En 1932, apertura la nueva farmacia en Algemesí. De esa etapa inicial conservamos cajas para pastillas, frascos de farmacia y algún elemento publicitario.
Durante la Guerra Civil Moneva fue nombrado teniente farmacéutico provisional por el tiempo de duración de la campaña el 1 de julio de 1938, siendo destinado a las órdenes del jefe del Ejército del Ebro del bando republicano.
Daniel Moneva se la vendió a Francisco Greus Calatayud en 1935, y la regentó desde 1935 a 1940. En el transcurso de la Guerra Civil, el 28 de enero 1937, recibió la orden del Comité Revolucionario de Algemesí para que cerrase la farmacia, poniéndola a disposición del citado Comité; las 4 farmacias de Algemesí fueron entonces confiscadas y socializadas. Se ubicó una única farmacia municipal en una policlínica ubicada en la calle Montaña, en lo que era el Círculo Católico y que centralizó todos los servicios sanitarios de Algemesí. Los cuatro farmacéuticos del pueblo perdieron la propiedad de sus farmacias y junto con los otros sanitarios locales pasaron a ser asalariados del Ayuntamiento/Comité.

Francisco Greus Calatayud (1935-1940)

Frasco Farmacia Greus

Farmacia Municipal 1937
Al finalizar la contienda y no pudiendo retornar a su ubicación original, por estar ocupada la finca por la Comandancia Militar, tuvo que ubicarse en la calle Berca nº 2, esquina a la Placeta del Carbó, en un inmueble que era propiedad de la familia Prósper. Hubo que adaptar una casa de principios del XX con piso y cambra como farmacia y vivienda para el boticario. De esa etapa también conservamos frascos de farmacia y algún elemento publicitario.
En agosto de 1940 la farmacia pasó a manos de Enrique Ripoll Orero (1914-1967), de Algemesí, quien se había acabado de licenciar en Farmacia en la Universidad de Granada. El Sr. Greus pasó después a dirigir el Laboratorio Dhenos, en la calle Pintor S. Abril, 24, de Valencia. En 1960 estaba en una farmacia en Ribarroja, pasando en 1965 a la de Algimia de Alfara.

Enrique Ripoll Orero (1940-1950)

Frasco Farmacia E. Ripoll
Enrique Ripoll tuvo un desempeño al frente de la farmacia un tanto trágico debido a desgracias familiares. La mala fortuna hizo que su mujer enfermara de tuberculosis, sufriera la enfermedad y muriera en la misma farmacia, lo que provocó que la gente evitara acudir a este establecimiento dado el carácter altamente contagioso, mortal y alarmista de la enfermedad. Estas circunstancias hicieron que decidiera cambiar de lugar y abrir una nueva en el barrio del Carmen de Valencia, Plaza Mossén Sorell, 3. De esa etapa se conservan frascos y productos de farmacia.
El siguiente boticario en la calle Berca fue José Castell Frasquet (1919-2020), quien tras haber finalizado estudios de farmacia en Granada y haberse colegiado en 1947, decidió abandonar la vida militar y dedicarse a la atención farmacéutica en su pueblo. El traspaso oficial de la farmacia se efectuó el 22/9/1950, aunque el acuerdo de la venta se efectuó en 1948. El nuevo propietario quiso hacer algunas reformas que cambiaran la imagen de la farmacia pero la propiedad (María de la Salud Prósper Dorda, hija de José Prósper Bremón) no dio facilidades, y hubo de limitarse a pequeñas modificaciones. El 26 de noviembre de ese mismo año José Castell contraía matrimonio con Adela Ripoll Primo (1923-2016) (prima hermana de Enrique Ripoll y hermana de Vicente Ripoll, otro farmacéutico local). En aquellos años la atención al público era continuada, lo que obligaba al boticario a residir en la farmacia. Así, en 1950 el domicilio se constituyó en la vivienda familiar y botica, y allí nacieron los hijos del matrimonio.

José Castell Frasquet (1950-2016)

Frasco de la farmacia

Ubicación en Calle Berca, 2. Algemesí
La farmacia estaba situada en la planta baja del número 2, dando a la calle por un portalón que había sido modificado para dar cabida a un pequeño escaparate. Entrando, estaba la zona de atención al público con mostrador y detrás de éste, un amplio espacio de rebotica que era también lugar social de acogida. Había una sala anexa a la entrada a la izquierda para atender a los clientes y para la toma de muestras para los análisis. En la primera planta estaban las estancias de la familia y allí, en un espacio situado en el primer piso, José Castell habilitó en 1955 un laboratorio de análisis clínicos. Desde ese momento la farmacia ofrecía análisis de sangre, de orina y bioquímica clínica, de aguas y otras. Tenía una estancia superior o cambra, muy habitual en las casas de la época, que se utilizaba como almacén de productos y stocks voluminosos.
Pese a los intentos de modernizarla, los inicios fueron muy duros, pues la farmacia tenía un cierto desprestigio y poca clientela por los acontecimientos allí ocurridos. Adela, su mujer, con voluntad de relanzar un negocio hundido, obtuvo el título de auxiliar de farmacia y muy pronto comenzó a trabajar codo con codo con su marido, con el fin de levantar y dar prestigio a la farmacia. Fue en esto pionera convirtiéndose, en aquellos momentos, en la única consorte directamente implicada en la atención farmacéutica en el pueblo. Gracias al esfuerzo, trabajo y a la excelente atención al público con la inestimable colaboración de sus dos primeros auxiliares, Antonio Azorín y José Camarasa Girbés, la farmacia consiguió paulatinamente despegar de nuevo.
La farmacia tuvo que hacer frente a la riada de 1957, en la que, gracias a los avisos dados y a una rápida actuación, se pudieron salvar gran parte de las instalaciones de la farmacia y los medicamentos. La farmacia permaneció en el corazón de la ciudad y en lugar tan emblemático durante más de cuarenta años. En 1982 sufrió la Pantanà, donde no tuvo la misma suerte. La noche del 20 de octubre la farmacia estaba de guardia. En cuestión de pocos minutos, el agua entró rápida hasta alcanzar un metro de altura, se cortó el suministro eléctrico y no se pudo hacer nada para evitar el deterioro de la mayor parte de los medicamentos. La casa quedó asimismo muy afectada, con humedades persistentes y deterioro de las paredes y suelos. En el laboratorio de la farmacia, salvado del agua, y dado que en aquel momento José Castell era el inspector farmacéutico municipal, se llevaron a cabo los numerosos análisis para el control exhaustivo de la calidad de las aguas y su cloración para evitar infecciones, así como la supervisión de los establecimientos alimentarios.
Tras la catástrofe, por iniciativa e impulso fundamentalmente de Adela, se decidió trasladar la farmacia al Parque Salvador Castell nº 4, en el bajo comercial de un edificio de reciente construcción y en una zona no inundable del pueblo. La farmacia abrió sus puertas el 3 de agosto de 1984. Allí estuvo prestando servicio a los vecinos del pueblo D. José Castell Frasquet hasta cumplir los 97 años. Tras seis décadas al frente de la farmacia, cedió la titularidad de la misma a su hijo José Vicente Castell Ripoll y su nieta Gloria Felici Castell.

Farmacia Castell en su nueva ubicación (1984) - Parque Salvador Castell,4

Adela Ripoll (1922-2016) en la nueva farmacia
La Farmacia Castell, con la voluntad de prestar un servicio más adecuado a los nuevos tiempos y las nuevas demandas sanitarias, acometió en 2021 una profunda reforma en su imagen y funcionalidad pero manteniendo, con un excelente equipo de farmacéuticas (Pilar Ginestar, Mª Ángeles Pérez y María Niclós), el mismo espíritu de atención y servicio a los pacientes con el que comenzó su andadura hace ya más de 90 años.

Farmacia Castell, renovada en 2021

Nuevo logotipo de la Farmacia
Agradecimientos:
Loa autores agradecen la desinteresada colaboración de Ana Planelles Herrero, documentalista del MICOF de Valencia, así como la información facilitada por Lluís Escartí.
José V. Castell Ripoll
Andrés Felici Castell
Fundació José i Adela Castell Ripoll