No se pueden revertir las lesiones óseas y el daño articular consolidado. Por ello hay que tratar de evitar que sigan progresando.
La artrosis es fundamentalmente una enfermedad degenerativa y progresiva de desgaste y destrucción del cartílago y el hueso de las articulaciones, lo que produce fricción entre los huesos, y se manifiesta con dolor, rigidez, y deformación de las mismas, lo que conlleva una importante limitación funcional. Es una enfermedad relacionada con la edad, el sobrepeso y las lesiones articulares previas.
La artritis (denominada también como osteoartritis) es una enfermedad inflamatoria de las articulaciones en gran medida de naturaleza autoinmune que puede afectar tanto a jóvenes como a adultos que afecta mayoritariamente a mujeres. Se manifiesta en las manos, muñecas codos, hombros, pies tobillos y rodillas, perdiéndose la movilidad de la articulación afectada. Los síntomas asociados a la artritis, (inflamación y el dolor), son tratables y mejoran. En el transcurso de ese proceso inflamatorio crónico se producen reacciones de daño oxidativo. Cuando la inflamación persiste en el tiempo, las articulaciones pueden deformarse y destruirse.

En la artrosis y en la artritis reumatoide, la alimentación, el status nutricional y el estilo de vida son los factores que, modificables por el paciente, más ayudan a mejorar la sintomatología de la enfermedad.
Estilo de vida y alimentación
- Tiene una especial importancia el control del peso, ya que un exceso, recarga las articulaciones debilitadas y las somete a un desgaste acelerado. ¡Vigile y reduzca adecuadamente su peso!
- Evite hábitos poco saludables como el sedentarismo y la falta de ejercicio moderado. Realice ejercicios de forma regular y hágalos preferiblemente con una moderada exposición a la luz solar que favorece la síntesis de vitamina D que evita la desmineralización del hueso.
- Evite el consumo elevado de alcohol, cafeína y tabaco que influyen negativamente en la evolución de la enfermedad.
- Consuma alimentos que contengan ácidos grasos esenciales omega 3 para reducir la inflamación.
- Beba para cubrir las necesidades hídricas y así conseguir una adecuada hidratación del cartílago articular.
Hay algunos nutrientes y suplementos que se recomiendan incluir en la dieta, para coadyuvan
para evitar el progreso de la enfermedad:
Vitamina D y calcio
La vitamina D es esencial para la fijación de calcio en los huesos y está más baja en personas
con artritis reumatoide. El calcio es esencial para sus huesos. Ambos ayudan a prevenir la
osteoporosis.
Vitamina C
La vitamina C es crítica para una adecuada síntesis del colágeno y el cartílago articular. Tiene
asimismo función antioxidante y protectora. Junto a los ácidos omega 3, inhibe los procesos
inflamatorios. Por ello ayuda en la síntesis y mantenimiento del colágeno y del cartílago, que
forman parte de la estructura de las articulaciones.
Precursores del cartílago
El cartílago de las articulaciones está formado por los condrocitos y compuesto
fundamentalmente por colágeno II, condroitín sulfato y ácido hialurónico. El suplemento
nutricional con estos compuestos favorece la reconstitución del cartílago dañado.
Antioxidantes
El daño que se produce al cartílago en la artritis es fundamentalmente de tipo oxidativo, por
ello el suplemento con antioxidantes, Vitamina C, cúrcuma, jengibre, polifenoles (uva)
contribuye a minorar el daño oxidativo de la inflamación.
Doctor José Vicente Castell Ripoll.
Farmacia Castell - Algemesí.